Presentación del libro

sábado, 10 de septiembre de 2011

Lágrimas

Si el alma cuando te mueres
etérea sube a los cielos,
¿por qué rezar en las tumbas?
¿por qué llorar sobre el suelo?
¿por qué no esperar la noche,
para pedirle al lucero
que sólo encienda la estrella,
para hablar con los desvelos?
Son cristales de dolor,
los que manan en los duelos,
pero en la luz titilante
baja la paz y el consuelo.
Quien recorre los sepulcros
tan solo escucha silencios;
para volver a besarla
debe bucear los recuerdos.



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